Los eventos celebrados sobre el agua requieren una planificación distinta a la de las actividades organizadas en tierra firme. La superficie disponible, el movimiento del entorno, los accesos y la duración del montaje condicionan la forma en que debe diseñarse cada instalación. Una plataforma adecuada puede mejorar la organización, pero una configuración improvisada puede generar recorridos incómodos, falta de espacio…